Tarjetas revolving: 5 requisitos para poder reclamar

Los intereses usurarios en los contratos de préstamo fueron proscritos por la Ley de represión de la usura de 23 de julio de 1908, conocida como Ley Azcárate. Dicha Ley establecía que “Será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales.”

A partir de la promulgación de esta Ley han sido diversos los pronunciamientos de los Tribunales en que se declara la usura en algunos contratos. Sin embargo, le evolución social de los productos financieros hizo que apareciera una nueva forma de financiación a principios de los años 90 que se fue generalizando. Se trataba de las tarjetas revolving y de los créditos revolventes.

Los desmesurados intereses de las tarjetas revolving, que llegan en ocasiones hasta el 30% desembocaron en una sentencia del Tribunal Supremo de 25 de noviembre de 2015, en la que se declara la nulidad de los intereses de una de estas tarjetas y en consecuencia a devolver al titular las cantidades que había ido pagando.

Si usted está afectado o piensa que puede estarlo por una de estas tarjetas usurarias debe comprobar que cumple con las siguientes condiciones

1º.- Ser titular de una tarjeta de crédito con pago aplazado. ¿Todas las tarjetas de los bancos son revolving?

No. Las tarjetas que emiten y conceden las entidades bancarias pueden ser de 2 tipos: de débito y de crédito. Las primeras son aquellas en las que el cargo de hace de manera inmediata a la compra o disposición de dinero por el titular, y sin posibilidad de aplazar o conceder crédito. En las segundas, el pago se hace al final de mes de las cantidades que se hayan gastado durante todo ese mes, bien en su totalidad o bien de manera aplazada.

Para que estemos en presencia de una tarjeta revolving ha de tratarse de una de estas segundas. Pero además, el contrato ha de ofrecer la posibilidad de pagar en pequeñas cuota cada mes. Con este sistema, cada mes se generan nuevos intereses, muy elevados, que se van sumando al capital debido. De esta manera, estos intereses a su vez, generan nuevos intereses, y así se va formando la bola cada vez mayor. Llega un momento que por mucho que se pague, la deuda no disminuye

 

2º.- Tipo de interés (T.A.E.) superior al 20%

Una vez que sabemos que tenemos una tarjeta de crédito revolving, es necesario verificar que el tipo de interés aplicado a nuestro contrato se sitúa por encima del 22%. Aunque este porcentaje no está definido legalmente y es susceptible de ser modificado, hay sentencias que estima que un tipo de interés T.A.E. superior al 20% ya es usurario

 

3º.- Disponer el contrato de tarjeta de crédito y extractos mensuales. Porque para poder verificar su tipo de interés es necesario acudir a las cláusulas del contrato. No en vano, en caso de reclamación judicial lo que se va a impugnar es la validez de la cláusula de intereses remuneratorios ¿Qué ocurre si no dispone del contrato?

 

4º.- Contactar con la Entidad para requerirla formalmente.- En caso de no disponer de la anterior documentación, es necesario requerir fehacientemente al banco o entidad financiera para que le haga llegar una copia del contrato y poder ver la viabilidad de su reclamación, así como todos los movimientos, con desglose de las cantidades que haya pagado en concepto de intereses. Esta es la suma que va a poder reclamar y es necesario saber a cuánto asciende.

Si el banco o entidad se negaran a entregarla, sería necesario acudir al Juzgado y exigírselas mediante unas diligencias preliminares.

Tanto para el requerimiento como para interponer las diligencias lo recomendable es que busque la asistencia de un profesional experto en la materia, pues cimentará las bases del éxito de su futura reclamación.

 

5º.- Finalmente, acudir a los tribunales para hacer efectivo su derecho. Si las anteriores gestiones han sido infructuosas, no quedará más remedio que interponer una demanda para que el banco o entidad de crédito sean obligados a pagarle lo que le corresponde. Desde nuestro despacho especializado en reclamaciones de tarjetas revolving le informamos sin compromiso y le guiamos en el camino para su dinero. No lo dude y póngase en contacto con nosotros

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